Pastores zagal es una empresa con 27 años de
experiencia en la fabricación de todo tipo de pastores
eléctricos, cercas o cercados. Hoy disfrutan de nuestros
productos miles de
clientes que continúan fieles a nuestra tecnología, fruto de la investigación
continua que hace de PASTORES ZAGAL
un fabricante CONFIABLE:
CONFIABLE
porque cada uno de nuestros pastores cumple el 100 % con las expectativas de nuestros clientes. El trato personal
es esmerado.
CONFIABLE
porque nuestros PASTORES están sujetos a un riguroso control de calidad en
el proceso de fabricación, que asegura un correcto funcionamiento en todas
las circunstancias del uso cotidiano.
CONFIABLE
porque durante estos 27 años hemos ido corrigiendo puntualmente cada una
de las vicisitudes de nuestro clientes, lo que nos ha llevado a un continuo
perfeccionamiento de nuestros productos y por ello nos lo agradecen.
Damos una garantía de DOS AÑOS.
Además nuestros pastores no se hacen viejos nunca. ME
EXPLICO: En vez de emplear circuito impreso(1),
usamos como puntos de soldadura remaches de latón con
orificio central, que
son eternos, y las dos conexiones interiores las hacemos con
hilo de cobre de 1 milímetro, por lo tanto cuando se deteriora
un componente, como puede ser una resistencia, un condensador,
un transistor, etc... se pueden sustituir una y otra vez y el
remache permanece indemne. Tampoco ocultamos la nomenclatura de
las piezas originales con raspado o pintura, de tal forma que
cualquier manitas las puede sustituir si resultan averiadas.
Por lo tanto, se tiene acceso directo y fácil a todos los
elementos, ya que tampoco las sumergimos en cementos especiales
ni resinas endurecidas (so pretexto de que nos los pudieran
copiar), que cuando surge cualquier avería hay que tirar el
equipo entero, ante la imposibilidad de poderlo reparar. La
picaresca de "petrificar" todo el conjunto, no está justificada,
por que el único que sale perjudicado es el usuario.
De vez en cuando, aún nos traen a
reparar los primeros pastores Zagal, fabricados hace más
de 25 años.
(1).-
El circuito impreso consta de un material aislante, recubierto
de una finísima lámina de cobre sobre el que dibujamos, (con un
rotulador de tinta permanente "edding 3.000" o por métodos
fotosensibles) el esquema de conexionado de un circuito.
Una vez hecho esto, sumergimos la placa virgen en una solución
de cloruro férrico o también de ácido clorhídrico (agua fuerte)
ya que ambos tienen la propiedad de desintegrar todo el cobre de
la placa menos el que habíamos protegido con el "edding 3.000".
Como estas películas de cobre de los
circuitos impresos son tan finas, no solamente se levantan y
deterioran con el calor del soldador al realizar alguna
reparación, si no que la humedad y el medio ambiente, a los que
están sometidos los pastores, las corroe y desaparecen, por lo
que tienen una muy mala vejez.